Duvel es una cerveza natural con un sutil amargor, un sabor refinado y un característico toque a lúpulo. El exclusivo proceso de elaboración, que dura unos 90 días, garantiza un carácter puro, una delicada efervescencia y un agradable sabor dulce a alcohol.
Aparte del agua pura de manantial, que es el ingrediente principal de la cerveza, la cebada es la materia prima más importante. La cebada debe germinar durante cinco días en la maltería, tras lo cual queda la malta. El color de la malta y, por consiguiente, también de la cerveza, viene determinado por la temperatura. Duvel obtiene su amargor característico añadiendo diversas variedades de lúpulo aromático esloveno y checo. Solo utilizamos lúpulos exclusivos, famosos por su calidad constante y excepcional.
Duvel fermenta por primera vez en tanques a una temperatura de entre 20 y 26 °C. Para ello, el cervecero utiliza su propio cultivo. La cepa de levadura original, seleccionada por el propio Victor Moortgat en la década de 1920, es originaria de Escocia. Tras madurar en tanques de almacenamiento en los que la cerveza se enfría a -2 °C, la bebida está lista para ser embotellada. Gracias a la adición de azúcares y levadura adicionales, la cerveza fermenta de nuevo en la botella. Esto ocurre en bodegas cálidas (24 °C) y dura dos semanas. A continuación, la cerveza se traslada a bodegas frías, donde continúa madurando y estabilizándose durante otras seis semanas. Este periodo de maduración extra largo es único y contribuye al sabor refinado y puro de Duvel.